IUFRONT
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Reseña Histórica
El Iufront tiene su origen en un proyecto que concluyó los marcos referenciales, legales, el estudio de factibilidad y los diseños curriculares de cada una de las especialidades; todo en correspondencia con las exigencias que establece la ley para autorizar la fundación de un nuevo instituto universitario.
Lic. Freddy Molina
Lic. Freddy Molina
Director Fundador

Desde la concepción del Instituto hasta su creación transcurrieron dos años de un proceso complejo y exigente. El proyecto se remitió en la primera instancia a la Dirección General Sectorial de Educación Superior del Ministerio de Educación, donde fue evaluado en forma pormenorizada. Tras varias modificaciones del proyecto original, se aprobó la presentación de una segunda etapa del proyecto para su elevación al Consejo Nacional de Universidades, que lo revisó a través de la ofician de Planificación del Sector Universitario. Esta, a su vez, lo envió luego a la Secretaria Permanente del CNU para su consideración por parte de los rectores de las universidades nacionales. Acabado este trámite, el proyecto regresó al Ministerio de Educación y fijada la fianza requerida para garantizar el primer semestre de actividades, el proyecto de decreto de creación se elevó a la secretaría del Consejo de Ministros.

 

Finalmente, un 16 de noviembre de 1988, el Presidente de la República promulgó el correspondiente decreto.

 

La Sede en San Antonio del Táchira se abrió con una matrícula de 230 alumnos. Convertirse en la primera institución universitaria de esa ciudad fue una decisión precursora, de cierto riesgo económico, pero bien fundamentada en la extraordinaria potencialidad de nuestra más dinámica frontera. Fue, en cualquier caso, una clara señal del espíritu emprendedor y futurista que animó el surgimiento del Iufront.

 

Al año y medio se presentó al Ministerio de Educación el proyecto para la creación de una extensión en la ciudad de San Cristóbal. La receptividad fue notable desde un primer momento: se inició con 1.100 alumnos en septiembre de 1990 y en pocos años consolidó un prestigio que le destaca entre las numerosas instituciones universitarias radicadas en esa pujante ciudad. El 1994 se abrieron casi simultáneamente las extensiones de la Grita y Mérida, ésta última con una edificación especialmente diseñada y construida para su propósito.